Por Julio A. Millan R.
Bartolino 1986

Alexander Jaramillo Restrepo, Médico de Profesión, 48 años de edad, casado, dos hijas hermosas la mayor de 22 años, María Alejandra, y la menor de 15 años María José. Vive en Santo Domingo República Dominicana hace 10 años y actualmente ocupa el cargo de Director de Servicios Médicos en una ARS (Aseguradora de Riesgos de Salud), ARS UNIVERSAL.

Alexander, exalumno Bartolino 1986 dice que su afinidad por el deporte se remonta a la época del colegio donde:

“Nos instruían con diferentes modalidades deportivas basados en periodos en las que practicábamos y conocíamos las bases de diferentes deportes, como baloncesto, futbol, gimnasia entre otros, no fui muy ágil para estos, pero siempre me gusto la actividad física”.

Al llegar a la República Dominicana Alexander encuentra un nuevo mundo.

“La primera noticia que recibes es que no ven, no les gusta y no se habla de futbol, el deporte popular es el béisbol”. 

Con esto en mente para una persona a la que le gusta el deporte tanto verlo como practicarlo el panorama no pintaba bien y adicionalmente el poco tiempo que quedaba para mantenerse en actividad era por fuera de las horas de oficina y la familia.

El destino hizo que conociera a un colombiano radicado desde hace muchos años en República Dominicana que le contó que practicaba el triatlón y que allí era muy popular y tenía muchos seguidores.

“Me anime a acompañarlo a una de sus prácticas.  El muy inteligentemente me llevó a la playa para realizar el primer entrenamiento que consistía en 30 minutos de natación, 40 minutos de “rodar” en bicicleta y 30 minutos de trote, claro, esto porque yo le dije con toda solvencia que yo hacía deporte y que tenía buena resistencia… ¡Craso error! Iniciamos con la natación en aguas abiertas en el mar caribe, después de mi primera bocanada de agua salada quería retirarme e ir a sentarme en el sofá a ver los juegos de béisbol”

“Que hago aquí me pregunte, pero como ya había puesto mi orgullo en juego no podía retirarme”.

En fin, terminaron la rutina de ese día y por supuesto Alexander no podía ni moverse, pero ahí mismo nació un amor incondicional y verdadero por ese hermoso deporte, que le ha llevado a conocer lugares tan hermosos como el puerto de San Soucí, las playas de Punta cana, las playas de Higüey, las playas de Juan Dolió, las playas de Puerto Plata, entre otras. Ha recorrido calles de diferentes ciudades como la Romana, Santiago, Santo Domingo y otras.

¿Qué cómo se hace?  Simple, queriendo hacerlo, con el tiempo y este deporte le ha enseñado a Alexander que las cosas se hacen solo cuando se quieren hacer, porque cuando se quiere hay tiempo o se saca, hay recursos o se consiguen, hay apoyo o este llega, todo fluye cuando se quiere.

“Mucha gente me pregunta como lo hago y yo desde mi perspectiva lo veo sencillo, me levanto a las 4 a.m. hago mi rutina normal salgo a entrenar, hago mis labores diarias, trabajo, casa, entre otras y los fines de semana igual.  ¿Y para qué? Me preguntan mis amigos, y yo les cuento que me hace falta el deporte el día que no entreno y tengo esa sensación extraña de que algo necesito, un vacío existencial que no sé cómo explicarlo, pero la gente que está en esto me comprende”.

Alexander ha tenido la oportunidad de participar en varias competencias locales reconocidas internacionalmente que le han permitido tener logros personales, el primero fue darse cuenta que con querer ser, se encuentra el hacer, se puede disfrutar de una disciplina que se piensa que es para unos pocos privilegiados y que requiere de mucho esfuerzo y sacrificio como el triatlón, se requiere esfuerzo pero está al alcance de todos.

“Y eso lo ves cuando eres capaz de completar un primer triatlón de distancia olímpica: 1.5Km de nado en aguas abiertas, 40km de recorrido en bicicleta y 10 km de carrera a pie y pasar la meta en un tiempo de 3 horas y algo, los tiempos élite están alrededor de las 2 horas”.

¿Cómo se combina el triatlón en la vida de Alexander? Cuando entendió que era algo que quería hacer se convirtió en su estilo de vida e incluyó rutinas como madrugar a las cuatro de la mañana para poder entrenar, hacer acuerdos con la familia para que en salidas de fin de semana pueda incluir entrenamientos en los que puedan compartir tiempo juntos, cambiar a cierto tipo de comidas más saludables.

Todo esto lo ha llevado a que pueda participar en el Triatlón de Santo domingo 2016, Triatlón de la Armada en Santo Domingo 2017,  10 km de Santo Domingo corre, 10 Km en Ganémosle a la Diabetes en Santo Domingo, 10 Km de EDENORTE en Santiago, y otros tantos que desde el 2010 que inició en esta práctica le ha traído alegrías y retos además de convertirla en un punto de encuentro y de compartir con su familia cada competencia como un acontecimiento que los divierte y los une.

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